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El MSP busca reducir cantidad de fármacos que toman los ancianos Oct 6, 2016

Este es el título de una nota publicada en El Observador comentando lineamientos de la presentación del “Segundo Plan Nacional de Envejecimiento y Vejez”.

Voy a comentar la nota. No sé si el Ministro dijo lo que la nota refiere, pero tomo cómo cierto lo que la nota expresa. El contenido de la nota esta entre comillas y mis comentarios en cursiva.

“Del urólogo al cardiólogo y del cardiólogo al geriatra. La recorrida de los adultos mayores por especialistas a veces se torna interminable. Y por cada médico que visitan, hay un nuevo medicamento que se suma al cóctel de cada día”.  Esta es una visión real de lo que se da en un sistema de salud desintegrado. Sobre poblado y con médicos que cada vez tienen menos tiempo para ver a los pacientes. "Tenemos casi una microfarmacia adentro de nuestras casas", “manifestó el ministro de Salud Pública, Jorge Basso, en la presentación del Segundo Plan Nacional de Envejecimiento y Vejez, ayer en Torre Ejecutiva”. “La "polimedicación", como la denominó el jerarca, preocupa a esa cartera, que intenta que la cantidad de fármacos por persona –especialmente cuando se trata de mayores de 65 años- se reduzca”. Al no haber estado en la presentación no puedo evaluar el contexto en el cual se dio esta afirmación. La preocupación no debe estar en el número de medicamentos que toma una persona, sino si los medicamentos están bien indicados y logran los objetivos deseados. Este es un tema que trabajo desde hace años, primero como psiconeurofarmacólogo, ahora además, dedicado a ayudar a las personas a que envejezcan lentamente y libres de enfermedad. En el año 1992 di una conferencia plenaria en el Congreso Latinoamericano de Neuropsicofarmacología donde introduzco por primera vez el concepto de polifarmacia multimodal. Pueden leerlo en forma concisa y clara en mi libro Ciencia de la Depresión, o en un artículo de la revista Tendencias en Medicina que esta online. ¿Cuál es la idea? Existe un dogma en medicina, que por suerte va cayendo, que uno debe usar la menor cantidad de fármacos posible, y además lo más específicos posibles en sus mecanismos de acción (en el sentido de que interactúen con un blanco molecular único, esta idea propone que tendremos eficacia, es decir efecto terapéutico, con menores efectos adversos). Esto lo consideré siempre un disparate conceptual, una irrealidad molecular, biológica, fisiopatológica, farmacológica y clínica. No existe ninguna enfermedad, ni la más simple, que sea debida a una sola alteración molecular. Las enfermedades son entidades complejas, multigénicas, multimoleculares, etc. Por lo tanto la terapéutica inteligente, especializada, científica, es aquella que usa una combinación racional de fármacos con múltiples blancos moleculares vinculados a las bases biológicas de la enfermedad o enfermedades que queremos tratar. Esto no solo es una realidad, sino que hoy está ampliamente aceptado en la literatura científica y en la clínica. Sino vean cómo se trata un cáncer. Los oncólogos usan diferentes moléculas en planes complejos para tratar de combatir las causas multimoleculares de un tumor y poder curar al paciente. Y así tomen la especialidad que deseen. En suma, la polifarmacia es una realidad, y por suerte hoy disponemos, y cada vez más, de fármacos complejos y combinaciones de ellos que logran efectos terapéuticos maravillosos. Mi idea sobre una farmacología basada en una polifarmacia multimodal ha sido demostrada y la industria farmacéutica hoy busca fármacos, que antes se llamaban “sucios”, que interactúen con la mayor cantidad de blancos moleculares posibles de la enfermedad a tratar. Además otra aproximación es la “multipills”, una cápsula o comprimido con varios fármacos adentro.

En las personas mayores de edad la gran mayoría tiene múltiples condiciones clínicas, por lo tanto la polifarmacia es una necesidad, como lo es el control médico estricto del tratamiento. Esto hoy se puede hacer con plena seguridad para el paciente y brindándole una mayor calidad de vida.

 

“Para lograrlo, el Ministerio de Salud Pública (MSP) se encuentra en contacto con instituciones privadas donde se identifica a pacientes que consumen varios medicamentos por día y trabajan con un equipo para analizar la posibilidad de reducirlos”. "Analizan la pertinencia de esa combinación que a veces surge de la sumatoria de especialistas y consultas, por la falta de una mirada global (de cada paciente). Muchas veces hay medicamentos que interaccionan entre sí y o se neutralizan o se potencian algunos efectos que no son deseables", dijo Basso a El Observador. Por supuesto que esto es correcto, hay que lograr usar todo el poder de la ciencia médica actual, controlando la indicación correcta de cada medicamento administrado, y prever las posibles interacciones farmacológicas perjudiciales para el paciente.

 

“El ministro indicó que el MSP trabaja con esas instituciones para que continúen en esa línea y que su experiencia se replique en otros centros”. "Menos es más. Menos medicamentos y mejor utilizados sirven más para la salud", sostuvo en la presentación del plan”. Esto no es así, es exactamente lo inverso. Múltiples trabajos científicos publicados en las más prestigiosas revistas médicas demuestran que el uso de una estrategia polifarmacológica adecuada es más eficaz en el tratamiento de una enfermedad, tanto a corto como a largo plazo. En mi especialidad, la psiquiatría, el Prof. Pierre Blier, de la Otawa University, publica por primera vez en el Am J of Psychiatry un estudio doble ciego, randomizado, demostrando que el uso simultáneo de múltiples fármacos con diferentes mecanismos de acción desde el inicio del tratamiento tiene una eficacia mayor que el uso de un solo fármaco. Esto está demostrado en múltiples especialidades. No es un tema de debate. Es una realidad clínica y científica.

“En esa línea, durante los próximos cuatro años, el gobierno pretende que se "mejore el acceso a tratamientos no farmacológicos para el abordaje del deterioro cognitivo" (esto dicho así es positivo, pero no si lo que quiere decir es que esta aproximación va a sustituir el uso de fármacos, lo que van a lograr es un deterioro acelerado del envejecimiento cerebral, y por lo tanto una peoría cognitiva de la persona que envejece. Vean una nota que publique en este sitio sobre un nuevo fármaco para el tratamiento de la Enfermedad de Alzheimer), “uno de los factores que más afectan la salud de los mayores de 65 años”. “En el caso de las personas de 85 años o más, casi la mitad tienen un síndrome demencial”. Esta es una realidad clínica, pero justamente lo que debiera hacerse es 20 a 30 años antes comenzar una estrategia de prevención para que cuando la persona llegue a esa edad lo haga sin discapacidad cognitiva, y por supuesto sin una demencia. Esto se pude hacer. Tenemos el conocimiento y las herramientas. Pasa por lo que denomino fármaco-prevención, es decir, exactamente lo opuesto a lo planteado, el uso intensivo de múltiples moléculas, naturales y sintéticas, que actúan a diferente nivel molecular para prevenir la neurodegeneración asociada al envejecimiento. Esto a su vez debe personalizarse de acuerdo a estudios genéticos, biomarcadores, factores de riesgo, enfermedades presentes, marcadores estructurales, etc. Pero no alcanza con hacer ejercicio, alimentarse bien, y estar cognitivamente estimulado para evitar la demencia, hay que usar la tecnología médica que tenemos, y esto pasa fundamentalmente por una polifarmacia racional multimodal.

Leí el documento presentado, no encontré ninguna referencia a intervenir sobre las bases moleculares y biológicas del envejecimiento para retardarlo, esta estrategia posible, es la más inteligente para prevenir, disminuir o mitigar los efectos del 80 % de las enfermedades que nos discapacitan y nos matan. Donde el único factor de riesgo que tienen en común es el envejecimiento. El envejecimiento debe tratarse, está demostrado que puede desacelerarse, agregando años saludables a la vida. El concepto es reducir la tasa de envejecimiento y de morbilidad (enfermedades) y esto debe hacerse con una polifarmacia multimodal (Vaisermana AM et al. Anti-aging pharmacology. Ageing Research Reviews 31 (2016) 9–35).

 Alvaro Lista Varela